Causas del síndrome de burnout :Tratamientos

Burn-out: Causas, síntomas, tratamiento natural

Definición de burnout

Según la OMS, el burnout ó «agotamiento» es un fenómeno relacionado con el trabajo.

burnout
Foto Andrea Piacquadio en Pexels

No se considera una enfermedad. «El agotamiento, o burnout, es un síndrome conceptualizado como resultado del estrés crónico en el trabajo que no ha sido manejado adecuadamente». 

Las tres dimensiones lo caracterizan burnout:

  • una sensación de falta de energía o de agotamiento;
  • retiro del trabajo o sentimientos de negatividad o cinismo en el trabajo;
  • una pérdida de eficiencia profesional.

Según la OMS, «el término » burn-out » o agotamiento se refiere específicamente a los fenómenos relacionados con el contexto laboral y no debe utilizarse para describir experiencias en otras esferas de la vida».

En Francia, la Haute Autorité de Santé define el burn-out como «un estado de agotamiento físico, emocional y mental resultante de una inversión prolongada en situaciones laborales emocionalmente exigentes», según la definición propuesta por Schaufeli y otros en 20011 . 

Por último, la noción de «quemado» se ha extendido recientemente más allá de la dimensión profesional. 

Por lo tanto, se le reconoció y estudió en..:

  • atletas2 ;
  • soldados3 ;
  • estudiantes4 ;
  • Cuidadores de una persona con una enfermedad crítica5 ;
  • los padres6.

Prevalencia

Según un estudio realizado por el Institut National de Veille Sanitaire (INVS) entre 2007 y 20127, se estima que el número de empleados que padecen sufrimiento psicológico relacionado con el trabajo ascenderá a 480.000 en 2012 y que el 7% de esos empleados se encuentran en estado de agotamiento, es decir, que se han quemado.
30.000 personas
.

En 2012 el burnout afectó al 3,4% de las mujeres y al 1,4% de los hombres, y estas cifras aumentan constantemente.

Además, en 2014, una empresa especializada en la prevención de riesgos laborales8 , anunció la cifra de 3,2 millones de personas con alto riesgo de sufrir quemaduras, es decir, más del 12% de la población activa.

Igualmente, en 2016, la Academia Nacional de Medicina, extrapolando los resultados de un estudio belga a la población activa de Francia, estimó que unas 100.000 personas se verían afectadas por el síndrome de agotamiento9 .

Por último, las profesiones que corren mayor riesgo son las de cuidador, profesorado, estudiantes, especialmente los estudiantes de medicina, gestores, comerciantes y artesanos, agricultores y soldados.

Según el estudio de la empresa especializada en la prevención de riesgos laborales, en 2014, el 23% de los agricultores, el 20% de los artesanos, comerciantes y directores de empresas y el 19% de los gerentes y profesionales tenían un alto riesgo de sufrir quemaduras.

En Luxemburgo, en 2019, según la «7ª encuesta nacional Índice de calidad del trabajo Luxemburgo 2019» de la Cámara de Empleados de Luxemburgo, el 35% de los empleados estaría en situación de agotamiento.

Síntomas de burnout

Se asientan gradualmente, insidiosamente y son tanto psicológicos como físicos.

Los síntomas psicológicos pueden ser muy numerosos:

  • Desmotivación, desconexión
  • Cinismo
  • Pérdida de empatía
  • Irritabilidad
  • Frustración
  • Ira
  • Hostilidad, agresividad
  • Devaluación, sentimientos de incompetencia
  • Sensación de fracaso
  • Disminución de la confianza en sí mismo
  • Retirada, aislamiento
  • Hipersensibilidad
  • Anhedonia (pérdida de la anticipación del placer o del placer de hacer cosas que antes se disfrutaban)
  • Tristeza, llanto
  • Deterioro del juicio
  • Ansiedad
  • Comportamientos adictivos: cafeína (café, refrescos), azúcar, alcohol, tabaco, drogas como anfetaminas o cocaína.
  • Gran dificultad para concentrarse
  • Dificultad para realizar varias tareas al mismo tiempo
  • Dificultad para tomar decisiones
  • Confusión
  • Errores, errores, omisiones
  • Pérdida de memoria
  • Pensamientos suicidas
  • El suicidio, en los casos más graves

Los síntomas físicos suelen acompañar a los síntomas psicológicos:

  • Fatiga, astenia
  • Tensión o dolor muscular, más a menudo en la espalda: lumbalgia, dolor de cuello, etc.
  • Calambres
  • Dolores de cabeza, migrañas
  • Vértigo
  • Trastornos digestivos: úlceras de estómago, reflujo, trastornos intestinales funcionales
  • Insomnio, despertarse por la noche y/o dificultad para dormirse 
  • Problemas de la piel
  • Anorexia
  • Pérdida o aumento de peso
  • Disminución o pérdida de la libido
  • Diabetes de tipo 2
  • Enfermedades cardíacas: taquicardia, hipertensión, aumento del riesgo coronario
  • Sensibilidad a las infecciones (resfriados, gripe, infecciones de oído, sinusitis, etc.)

Proyección

El examen debe ser realizado por el médico laboral o, a falta de éste, por el Centre de consultation des patologies professionnelles

Primero hay que hacer un examen de las condiciones de trabajo. Luego se realiza un examen médico para evaluar la gravedad del trastorno y cualquier condición subyacente (trastorno de adaptación, trastorno de ansiedad, trastorno depresivo o estado postraumático).

El MBI (Inventario de Quemaduras de Maslach)10 es un cuestionario para evaluar la gravedad de las quemaduras. Primero se diseñó para ayudar a los profesionales y luego se crearon otras versiones para los maestros y la población en general.

Este cuestionario no es un instrumento de diagnóstico sino de evaluación que cuestiona tres dimensiones: agotamiento, despersonalización, reducción de la sensación de realización personal.

Existen otros cuestionarios del mismo estilo: el Inventario de Quemaduras de Oldenburgo (OLBI), el Inventario de Quemaduras de Copenhague (CBI), la Medida de Quemaduras de ShiromMelamed (SMBM) y la Medida de Quemaduras de Pinos (BM): ninguno de estos instrumentos permite hacer un diagnóstico, que debe completarse con un examen clínico.         

¿Cuáles son los factores de riesgo de burnout?

Algunos riesgos están directamente relacionados con la naturaleza del trabajo y las condiciones laborales, otros están vinculados a la personalidad del individuo11.

Condiciones de trabajo

  • requisitos de trabajo: cambios organizativos, exceso de trabajo, gestión inapropiada, medios y objetivos inadecuados, actividades que requieren una atención sostenida;
  • demandas emocionales: ayudar a la relación, lidiar con la muerte:
  • la falta de autonomía;
  • falta de apoyo de la dirección y/o colegas
  • la falta de reconocimiento;
  • conflictos de valor
  • la inseguridad laboral, el miedo al desempleo.

Personas en riesgo 

Ciertos rasgos de personalidad caracterizan a las personas en riesgo de agotamiento:

  • idealismo;
  • un importante compromiso con el trabajo, que se convierte en el centro de la existencia;
  • una alta conciencia profesional;
  • el perfeccionismo;
  • olvidándose de uno mismo y de sus necesidades;
  • la incapacidad de descansar;
  • hiperactividad.

Otros rasgos de personalidad incluyen:

  • ansiedad;
  • la incapacidad de delegar;
  • el miedo a depender de otros;
  • la falta de autoestima;
  • el deseo de complacer a todos;
  • el miedo de desagradar o molestar;
  • la incapacidad de decir no;
  • incapacidad de pedir ayuda.    

Explicaciones fisiológicas

Las siguientes explicaciones son exhaustivas y simplificadas, y se refieren únicamente a los principales mecanismos. El agotamiento es el resultado de la exposición crónica a un estrés repetido a lo largo del tiempo.

Desde un punto de vista evolutivo y fisiológico, los seres humanos están adaptados a sufrir un estrés agudo y a responder a él, ya sea huyendo o luchando. Se trata de un mecanismo ancestral que ha permitido la supervivencia de la especie humana.

La respuesta fisiológica a esta ansiedad es triple:

La fase de alarma

Involucra el eje hipotálamo-simpático-adrenérgico, en el que están involucrados el hipotálamo (un área del cerebro), el sistema nervioso simpático (o activador) y las glándulas medulares-adrenales.

Los órganos de los sentidos (vista, oído, olfato, tacto) perciben el factor estresante y transmiten la información al sistema límbico del cerebro.

El hipotálamo, una zona específica del cerebro recibe esta información y desencadena toda una serie de reacciones que facilitarán la huida o la lucha. La primera respuesta es inmediata y sigue el camino del sistema nervioso autónomo: es automático, inconsciente.

El llamado sistema nervioso «simpático» u «ortosimpático», un componente del sistema nervioso autónomo, produce norepinefrina y activa las glándulas medular-adrenales (partes centrales de las glándulas suprarrenales, glándulas situadas por encima de los riñones), que a su vez producen adrenalina y norepinefrina. 

Estas dos sustancias, llamadas catecolaminas, aumentan el ritmo cardíaco, la ventilación de los pulmones, el estado de alerta, la agudeza de los sentidos (dilatación de la pupila) y los niveles de azúcar en la sangre.

Los músculos están bajo tensión, las células musculares lisas de las paredes arteriales también, de ahí el aumento de la presión sanguínea

Los movimientos intestinales se ralentizan y los esfínteres de los órganos digestivos se cierran: la función digestiva no es una prioridad.

Todo el cuerpo está listo para luchar o huir, casi de inmediato, y todos conocen la expresión «tener un subidón de adrenalina» y la sensación asociada a ella.

Además, otras dos áreas del cerebro son activadas por la norepinefrina: la amígdala y el hipocampo. La amígdala analiza y cuantifica la gravedad de la situación en relación con las experiencias pasadas.

El hipocampo es responsable de la memorización de los eventos vividos, memoriza la nueva información.

La fase de resistencia 

Se trata del «eje hipotalámico-pituitario-adrenal» o «eje corticotrópico», en el que intervienen el hipotálamo, la hipófisis y las glándulas corticoadrenales.

Si el factor estresante persiste, el hipotálamo activa la glándula pituitaria a través de la producción de HRC (Hormona Liberadora de Corticotropina) u hormona liberadora de corticotropina.

La pituitaria, a su vez, activa las glándulas corticoadrenales, que producen cortisol, también conocido como hidrocortisona.

El cortisol se utiliza para liberar la energía de las grasas y los carbohidratos para alimentar la función muscular. Además, el cortisol, al igual que la droga «cortisona», tiene un efecto antiinflamatorio: la persona puede correr muy rápido o lesionarse, y no siente dolor en el calor del momento.

El cortisol también tiene la propiedad de entrar en el cerebro y activar el hipocampo, un área del cerebro implicada en la memoria y el aprendizaje. El hipocampo, en una situación fisiológica, ralentizará el hipotálamo. Este es un control de retroalimentación negativa de la reacción de estrés.

En la fase de resistencia, el eje corticotrópico permanece activo, con los niveles de HRC y cortisol aumentando y manteniéndose altos. Este fenómeno se llama la fase de «quemado».

El HRC tiene un efecto depresivo y ansiógeno, lo que explica los síntomas de las personas en situación de estrés crónico: depresión, ansiedad.

La elevación del cortisol es tóxica para el hipocampo, que pierde gradualmente su capacidad de ralentizar el hipotálamo y su capacidad de memorizar los acontecimientos vividos. Esto explica una degradación de la memoria inmediata y de las capacidades de aprendizaje.

Además, a nivel del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal), los niveles de ciertos neurotransmisores disminuyen. Estos neurotransmisores son..:

  • La dopamina, la hormona de la «felicidad» asociada a la atención, la iniciativa y el placer.
  • La serotonina, la hormona del «bienestar» asociada a una sensación de plenitud y satisfacción.

La fase de agotamiento

En situaciones de estrés laboral crónico, el hombre moderno no puede, la mayoría de las veces, ni huir ni pelear. Sufre estrés repetido, a veces durante largos períodos de tiempo.

Cuando el estado de «quemado» persiste, las glándulas de la corteza suprarrenal se agotan y la producción de cortisol disminuye. La hipotensión puede ser un signo asociado al agotamiento suprarrenal.

A la persona no le queda energía. Están física, mental y emocionalmente exhaustos. Están deprimidos, con un déficit de dopamina y serotonina. Este fenómeno se llama la fase de «quemado».

La persona se vuelve susceptible a la infección. En los individuos quemados, hay una reducción de la actividad de ciertas células de defensa inmunológica, las células asesinas naturales, y una disminución de la proporción de CD4+/ CD8+. Las células T CD4+ son linfocitos (glóbulos blancos) que amplifican la respuesta inmunológica. 

Los CD8 son linfocitos supresores o citotóxicos: son capaces de prevenir ciertas reacciones y matar células anormales. La proporción normal es de 2:1.

La disminución de la proporción de CD4+ a CD8+ sugiere un funcionamiento anormal del sistema inmunológico, con posible inmunodeficiencia12. 

El agotamiento se asocia con niveles elevados de citoquinas pro-inflamatorias, mediadores químicos de la inflamación, y la proteína C-reactiva, otro marcador de inflamación, tanto en el cerebro como sistémicamente.

El VEGF (Factor de Crecimiento Vascular-Endotelial) ha aumentado los niveles de circulación en los individuos quemados. El VEGF desencadena la formación de nuevos vasos sanguíneos (lo que no es favorable en el caso del cáncer) y aumenta la permeabilidad de los microvasos. 

Por otro lado, el BDNF (Brain Derived Neurotrophic Factor) ha disminuido los niveles de circulación. El BDNF promueve la supervivencia de las neuronas existentes y la formación de nuevas neuronas.

Está presente en el sistema nervioso central y periférico, con una actividad notable en el hipocampo y la corteza. La disminución de los niveles de BDNF sugiere una disminución de la capacidad del cerebro para mantenerse y repararse a sí mismo.

Acciones y tratamientos médicos

Paro de trabajo

El médico tratante que note un agotamiento en un empleado puede prescribir un paro laboral.

Adaptación de la estación de trabajo

Después de 3 meses de ausencia del trabajo, es obligatorio un examen médico previo a la reanudación con el médico laboral.

Al regresar al trabajo, el médico laboral puede recomendar una adaptación del puesto de trabajo o una capacitación para facilitar la reclasificación o la reorientación profesional del empleado.

El enfoque psicoterapéutico

Se pueden recomendar terapias cognitivo-conductuales (TCC).

Su objetivo es cambiar el comportamiento en una situación determinada con la ayuda del terapeuta. La TCC consiste en exponer al paciente a situaciones que le provocan ansiedad de manera gradual y ayudarle a cambiar su respuesta conductual.

Medicamentos para burnout

Normalmente se prescriben medicamentos antidepresivos.

Las clases de antidepresivos utilizados pertenecen a la clase de inhibidores de la recaptación de serotonina. Los inhibidores de la recaptación de la dopamina y la norepinefrina se combinan a veces.

El objetivo de estas sustancias es aumentar la concentración de estos neurotransmisores en los espacios intersinápticos, los puntos de unión entre dos neuronas.

Los antidepresivos se combinan a veces con ansiolíticos. Los ansiolíticos que se utilizan con mayor frecuencia son las benzodiacepinas.

Burnout: tratamiento natural y soluciones naturales

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Técnicas de relajación 

La coherencia cardíaca muestra un impacto beneficioso en caso de agotamiento13.

Reduce la incidencia de este síndrome y mejora la función cardíaca.

Se puede practicar tres veces 5 minutos al día, preferiblemente antes de las comidas, lo que será beneficioso para las personas con síntomas digestivos.

Hipnosis

La autohipnosis es de interés para la prevención del agotamiento entre los cuidadores14.

La hipnosis permitiría a la persona movilizar sus propios recursos para hacer frente al agotamiento15.

Prácticas de mente y cuerpo: yoga y tai chi

Su práctica se asocia con un aumento de la NFD, un factor de construcción y plasticidad neuronal. Estos descubrimientos confirman el interés de estas prácticas mente-cuerpo en la prevención y el acompañamiento del agotamiento. 

Meditación Mindfulness

Un estudio de 2012 sobre los cuidadores muestra la eficacia de la meditación mindfulness en el agotamiento. Esta eficacia se mide con el cuestionario de Maslach, pero los parámetros de salud física no muestran ningún cambio en este estudio. 

También se han documentado los efectos de la meditación mindfulness en el NFD.

El ejercicio 

El ejercicio físico, otro tratamiento natural, es eficaz para prevenir el agotamiento.

Se trata de un ejercicio regular, lúdico si es posible, adaptado a las capacidades físicas de la persona, practicado durante un mínimo de 30 minutos, tres veces por semana o más.

Los baños

La balneoterapia, un tratamiento natural que combina baños, masajes y ejercicio durante 3 semanas, mejora algunos de los síntomas del agotamiento: fatiga, estrés, disminución de la motivación y calidad del sueño. Las mejoras se mantienen durante 3 meses después de la cura.

Alimentos

El primer consejo es adoptar ciertos principios de crononutrición:

  • Adopta un desayuno rico en proteínas, por lo tanto en tirosina, precursora de la dopamina. 
  • Este desayuno, preferiblemente orgánico, puede contener por ejemplo uno o dos huevos (hervidos, fritos o tortilla) o jamón o salmón o pechuga de pollo o legumbres.
  • Coma una comida que contenga una parte igual de proteínas y carbohidratos + verduras a la hora del almuerzo.
  • Por la noche, consuma una comida que sea predominantemente a base de carbohidratos, sin proteínas pero rica en triptófano, un precursor de la serotonina. La cena puede contener, por ejemplo, arroz integral y verduras.

Los azúcares rápidos (productos dulces, cereales refinados) deben evitarse y sustituirse por azúcares lentos (granos enteros, legumbres).

Se prefieren los alimentos ricos en omega-3 (pequeños peces grasos, aceite de colza, camelina, lino, semillas de lino trituradas, semillas de chía, ciertos frutos secos). Se deben limitar las grasas saturadas (queso, mantequilla, charcutería, carnes) y las grasas trans (margarinas y productos procesados).

Micronutrición

Magnesio

La deficiencia de magnesio interviene en muchos mecanismos relacionados con el estrés y el agotamiento.

El magnesio es un modulador de estrés, a través de los siguientes mecanismos:

Es un bloqueador del canal de calcio natural. El calcio transmite la acción de la norepinefrina a las células, porque la norepinefrina no puede atravesar la bicapa lipídica de las membranas celulares.

El calcio entra en la célula, causando una contracción muscular. Cuando el calcio entra, el magnesio sale. El magnesio es reabsorbido secundariamente por la célula, pero no completamente.

Lo que no se reabsorbe se elimina a través de la orina.

El magnesio modula la cantidad de calcio que entra en la célula. Si su nivel baja, entra más calcio y el estrés se auto-amplifica.

El magnesio está involucrado a muchos niveles (más de 400 reacciones bioquímicas) en la producción de energía de las mitocondrias, pequeñas «centrales eléctricas» de todas nuestras células, que transforman los carbohidratos en energía utilizable, ATP. El magnesio permite así una mejor recuperación y un mejor funcionamiento de todos los órganos.

Por último, el magnesio actúa contra el dolor, lo que es interesante en caso de trastornos somáticos: dolor de espalda, migrañas, etc. 

Por consiguiente, una persona estresada utiliza en exceso el magnesio y tiene mayores pérdidas de magnesio. Su déficit aumenta con el tiempo. La ingesta de magnesio ayuda a prevenir el agotamiento y a salir de él. 

Absorción de alimentos y de magnesio

Algunos alimentos disminuyen la absorción de magnesio y aumentan su eliminación urinaria: 

  • cafeína, contenida en el café, algunos refrescos y bebidas energéticas;
  • el exceso de fósforo (productos lácteos, refrescos enriquecidos con ácido fosfórico);
  • alcohol.

También es el caso de algunos medicamentos, como los diuréticos o los neurolépticos. El exceso de estrógeno y, por supuesto, el estrés amplifican las pérdidas de magnesio.

Finalmente, hay una predisposición genética a una menor fijación de magnesio.

La carencia de magnesio afecta en mayor o menor medida a casi toda la población y afecta a todas las personas que sufren de agotamiento.

Los alimentos ricos en magnesio son los mariscos, las sardinas, las nueces de Brasil, las nueces, las avellanas, las almendras, las verduras de hoja verde, el alforfón y las legumbres.

Suplementos para burnout

Se recomienda la complementación, además de una dieta rica en magnesio.

La dosis recomendada para la cura del ataque es de 400 a 600 mg por día de elemento de magnesio en forma de citrato de magnesio o bisglicinato de magnesio o deglicerofosfato de magnesio, que se tomará durante una comida que contenga grasa para el glicerofosfato.

Las personas con trastornos digestivos tolerarán mejor las dos últimas formas. 

La dosis de mantenimiento es de 300 mg/día.

La duración del tratamiento varía de 1 mes en general y hasta 6 meses, dependiendo de la mejora de los signos.

El magnesio es generalmente bien tolerado. Está contraindicado en casos raros: miastenia grave, bradicardia grave.

Debe tomarse a distancia de ciertos medicamentos cuya absorción puede ser reducida: L-tiroxina, quinolonas, tetraciclinas, nitrofurantoína, bifosfonatos

La taurina, la vitamina B6 y la arginina se asocian a menudo con el magnesio en los suplementos dietéticos porque ayudan a la retención intracelular de magnesio. Contrariamente a la creencia popular, la taurina no es un estimulante.

Tirosina 

Aminoácido no esencial

La tirosina es un aminoácido no esencial. Se produce a partir de la fenilalanina. La tirosina se convierte en dopamina, que a su vez se convierte en norepinefrina. 

La tirosina y la fenilalanina están contenidas en los alimentos, pero los aminoácidos compiten por entrar en el cerebro. En caso de estrés prolongado, la tirosina se utiliza en exceso y la ingesta de alimentos ya no es suficiente. 

Suplemento

Es posible complementar bajo supervisión médica.

La dosis recomendada es de 150 a 300 mg, a veces más, que se deben tomar por la mañana con el estómago vacío.

La tirosina está contraindicada en las mujeres embarazadas y lactantes, en los casos de melanoma maligno, hipertiroidismo, infarto reciente, feocrocitoma.

Debe utilizarse con precaución en casos de arritmia cardíaca, esquizofrenia, manía, hipomanía, síndrome maníaco-depresivo, uso de IMAO.

Los Omega-3

El Omega-3 juega un papel en la fluidez de las membranas celulares. Están involucrados en la transmisión eficiente de los impulsos nerviosos en las sinapsis, las zonas de unión entre dos neuronas.

Los glóbulos rojos, responsables de transportar el oxígeno en la sangre, tienen más membranas fluidas si contienen más ácidos grasos insaturados, incluyendo el omega-3.

Como resultado, los glóbulos rojos pueden doblarse más fácilmente para circular por los capilares sanguíneos y suministrar a todos los tejidos el oxígeno adecuadamente. Esto sugiere un mejor funcionamiento del cerebro y de todo el cuerpo.

Además, los omega-3 son una fuente de energía fácilmente combustible en la célula. 

Y finalmente, son precursores de las prostaglandinas antiinflamatorias, moléculas que reducen la inflamación. Tienen un papel protector contra la neuroinflamación.

La vitamina C

Esta vitamina C o ácido ascórbico es un cofactor necesario para la biosíntesis de las catecolaminas y la síntesis de corticoides en las glándulas suprarrenales26.

Igualmente, la vitamina C no es almacenada por el cuerpo.

Se requiere una ingesta regular de alimentos ricos en vitamina C: perejil, pimiento rojo, col cruda, kiwi, cítricos, etc.

La suplementación puede considerarse en situaciones de agotamiento. Tomar 500 mg/día en varias tomas durante las comidas.

Fitoterapia

Se pueden utilizar varias categorías de plantas para combatir el agotamiento, ya sea como prevención o como acompañamiento. Pueden actuar sobre la ansiedad, la depresión, el nivel de energía, la inflamación y la inmunidad. La lista de plantas que se menciona a continuación no es exhaustiva.

En esto las plantas adaptógenas se definen como «un grupo de plantas que aumentan la atención y la resistencia durante la fatiga, y previenen y alivian los daños y trastornos inducidos por el estrés de los sistemas neuroendocrino e inmunológico».

Además, las plantas adaptadas deben estar libres de toxicidad a las dosis comúnmente utilizadas.

Las plantas de esta categoría suelen tener varios efectos biológicos y su clasificación no es fácil. La Agencia Europea de Medicamentos ha validado, total o parcialmente, varias plantas de la siguiente lista como adaptogénicas: Rhodiola, Eleutherococcus, Ashwaganda, Ginseng. 

Rhodiola (Rhodiolarosea)

También conocida como «Espuela Rosa«, esta planta adaptógena de alta montaña pertenece a la familia de las Crassulaceae. Ha sido utilizado durante mucho tiempo por los pueblos de Rusia, China, los países nórdicos y Escandinavia para combatir el estrés y la fatiga. 

El rizoma de la rodiolarosa contiene varias sustancias activas como ácidos fenólicos, triterpenos, monoterpenos, flavonoides, derivados del feniletanol y fenilpropanoides como la rosavina, la colofonia y la rosarina.

En estudios recientes, la Rhodiola ha demostrado su eficacia en la reducción de ciertos síntomas relacionados con el agotamiento: ansiedad, depresión, fatiga, irritabilidad, dificultad de concentración, anhedonia y síntomas somáticos. 

La dosis recomendada es de 400 mg/día de extracto de rizoma en forma de cápsula. La Rhodiola no tiene toxicidad y es muy bien tolerada.

Se informa de un riesgo de excitación e irritabilidad en caso de sobredosis. Como medida de precaución, no se recomienda su uso en mujeres embarazadas y lactantes. Por último, la Rhodiola está contraindicada en las personas que sufren de trastornos bipolares.

El Eleuterococo 

El Eleuterococo (Eleutherococcussenticosus), también conocido como «Ginseng siberiano» es un arbusto originario de Rusia y el Lejano Oriente.

Se ha utilizado desde la antigüedad como una planta adaptogénica y estimulante. Reduce el nivel de corticoesteroides en los animales bajo estrés.

Aumenta la resistencia al estrés, tiene una acción antifatiga, antiestrés, hipoglucémica, neuroprotectora, cardioprotectora e inmunoestimulante.

Puede utilizarse para prevenir el agotamiento nervioso en casos de estrés crónico, en casos de palpitaciones o taquicardia, para prevenir infecciones recurrentes.

Las dosis comúnmente utilizadas son de 0,5 a 4 g por día de cápsulas de polvo de raíz seca, tomadas en varias dosis.

Debe evitarse en personas con enfermedades autoinmunes, mujeres embarazadas y en período de lactancia, niños menores de 12 años, en caso de hipertensión.

Ginseng (Panax ginseng)

Su nombre significa literalmente «remedio para todo», con la misma etimología que «panacea». 

El ginseng de la medicina tradicional china, del que se utiliza la raíz, tiene muchas propiedades interesantes en la prevención del agotamiento.

Tiene una acción antiestrés, ansiolítica y regula la secreción excesiva de corticosteroides. Mejora las capacidades intelectuales y físicas, es inmunomoduladora y regula el metabolismo de los carbohidratos.

La dosis usual es de 800 mg a 2g/día como polvo de rizoma seco.

El ginseng está contraindicado en casos de hipertensión, enfermedades cardíacas, psicosis.

Interactúa con ciertas drogas: antidiabéticos, anticoagulantes, IMAO, triptanos.

La Ashwaganda (Whitania somnifera)

La Ashwaganda es una planta de la medicina ayurvédica (India), conocida por su acción tónica, regeneradora, adaptógena y antiestrés. También se conoce como «Ginseng indio».

Tradicionalmente se utiliza polvo de raíz fresca. 

La Ashwaganda se recomienda para personas que han estado bajo estrés y debilitadas durante mucho tiempo, que ya no tienen libido.

Tiene una acción antiestrés, regulando la producción de cortisol suprarrenal, propiedades ansiolíticas, antiinflamatorias, neuroprotectoras, inmunomoduladoras y anticancerígenas. Mejora la salud mitocondrial y los niveles de energía.

Mejora las funciones cognitivas y, como su nombre indica, mejora la calidad del sueño. También tiene efectos positivos en la libido.

En Occidente se encuentra más a menudo en forma de cápsulas de polvo de raíz seca.

La dosis es de unas 3 cápsulas de 350 mg al día, preferiblemente por la noche. Es aconsejable comenzar con pequeñas dosis y aumentarlas gradualmente.

La Ashwaganda no está recomendada para las mujeres embarazadas y en caso de hipertiroidismo. Si se dosifica demasiado fuerte, puede causar trastornos intestinales y tener efectos hipnóticos.

Regaliz (Glycyrrhizaglabra) – glándulas suprarrenales

El regaliz de la familia de la Fabácea es conocido y utilizado en todo el mundo en diversas medicinas tradicionales. Su nombre viene del griego que significa «raíz dulce». Las partes utilizadas son la raíz y los rizomas.

El regaliz apoya a las glándulas suprarrenales reduciendo su necesidad de fabricar cortisol. Contiene ácido beta-glicirretínico, que se comporta como el cortisol.

Esto permite que las suprarrenales descansen y se recuperen. Por lo tanto, el regaliz ayuda a reiniciar la producción de cortisol y es perfectamente adecuado en situaciones de agotamiento.

El extracto de raíz de regaliz tiene un efecto antidepresivo y antiestrés en los roedores. El efecto antidepresivo podría deberse al restablecimiento de los niveles de norepinefrina y dopamina en el cerebro.

Se ha demostrado que la glicirrizina inhibe la monoamino oxidasa (IMAO), una enzima que degrada las catecolaminas (adrenalina, norepinefrina, serotonina). Por lo tanto, hace que haya más adrenalina, norepinefrina y serotonina disponibles. 

Además, el regaliz tiene un impacto en el sistema inmunológico: además de sus efectos antiinflamatorios, tiene una acción antialérgica, antiviral, antimicrobiana y antifúngica. Es interesante para las personas cuya inmunidad está debilitada y desregulada.

El regaliz se comercializa en diferentes formas galénicas: té de hierbas (2 tazas/día de infusión con 4 g de raíz seca para 150 ml de agua hirviendo), tintura madre (15 gotas dos veces al día), cápsulas (siga la dosis del fabricante).

Por último, está indicado en ciertos trastornos digestivos, estomacales e intestinales.

El regaliz está contraindicado en mujeres embarazadas y lactantes, personas hipertensas, insuficiencia renal. Puede reducir los niveles de potasio.

Hierba de San Juan (Hypericumperforatum) o «Hierba de San Juan».

La hierba de San Juan, de la familia de las Hiperaceae, es conocida y utilizada desde hace mucho tiempo en Occidente. Las partes superiores florecientes son las partes utilizadas.

El Hierba de San Juan contiene ácidos fenólicos, cumarinas, flavonoides, taninos, derivados terpénicos, aceites esenciales de pineno, carburos y sesquiterpenos. Los ingredientes activos son la hipericina y la hiperforina.

La hierba de San Juan es un antidepresivo y ansiolítico, con varios mecanismos de acción: serotonina, dopamina, norepinefrina, GABA e inhibidor de la recaptación del L-glutamato. Actúa sobre los trastornos del sueño.

La dosis habitual de extracto seco estandarizado es de 300 mg 3 veces al día.

Los efectos se sienten después de 2 a 4 semanas.

La hierba de San Juan puede tener efectos secundarios. Es fotosensibilizante. En raros casos puede causar reacciones alérgicas, problemas digestivos, dolores de cabeza, ansiedad, insomnio. 

No se recomienda para personas con trastorno bipolar, mujeres embarazadas y lactantes y niños menores de 6 años.

Interactúa con muchos medicamentos: píldoras anticonceptivas (microdosis), inmunosupresores, antirretrovirales, anticoagulantes, anticancerígenos, antidepresivos, antimigrañas, digoxina, broncodilatadores, estatinas.

Si está tomando medicamentos, se requiere el consejo de un médico antes de tomar la hierba de San Juan.

Azafrán (Crocus sativus)

El azafrán, de la familia de las Iridáceas, se conoce y utiliza desde hace 5.000 años en la India en la medicina ayurvédica, en la región del Mediterráneo (Marruecos, España, Grecia) y en China.

Las partes utilizadas son los estigmas de la flor.

Las sustancias activas del azafrán son aldehídos terpénicos (azafrán), glucósidos (picrocrocina) y descarotenoides (cococina, crocetina).

El azafrán está documentado por algunos de sus interesantes beneficios sobre el agotamiento: efectos antidepresivos, antiinflamatorios y neuroprotectores.

Aumenta los niveles de dopamina y serotonina. Su máximo efecto se comprueba después de 6 semanas de tomar 30 mg/día de extracto etanólico.

El azafrán está disponible en forma de polvo de estigmas: tomar 200 mg/día o en forma de extracto de estigmas hidroalcohólicos: tomar de 30 mg a 60 mg/día según el consejo del fabricante.

El azafrán no está recomendado para las mujeres embarazadas y lactantes. Interactúa con ciertas drogas: antihipertensivos, bloqueadores de los canales de calcio, anticoagulantes, antidepresivos, hipnóticos, antidiabéticos.

La Griffonia (Griffonia simplicifolia) 

Originaria de África, esta planta aporta 5-HTP, el precursor de la serotonina.

Es interesante manejar la depresión moderada, la irritabilidad, la agresividad, las compulsiones dulces, los trastornos del sueño asociados con el agotamiento. Existe en diferentes formas galénicas y es mejor tomarlo por la noche, en una dosis de 50 a 100 mg de 5-HTP.

No se recomienda a las mujeres embarazadas y en período de lactancia, a los niños y a las personas con epilepsia.

Debe evitarse si se toman SRI (inhibidores de la recaptación de serotonina).

Pasiflora (Passiflora incarnata)

Originaria de América Central, esta planta trepadora tiene hermosas flores y recibió el nombre de «Flor de la Pasión» de los misioneros españoles en Perú. Son las partes aéreas de la planta las que se utilizan.

La pasiflora es ansiolítica, antiespasmódica. Se recomienda en estados de ansiedad en adultos y niños con manifestaciones cardiovasculares o digestivas o con molestias respiratorias.

Mejora la calidad del sueño en caso de dificultad para dormir, sueño agitado. Se tolera muy bien, no se conocen interacciones de drogas.

La fitoterapia, un tratamiento natural, puede ser interesante para aliviar algunos síntomas de agotamiento. Es lo mismo para ciertos hongos terapéuticos.

Setas terapéuticas

El Reishi o Ganoderma lucidum tiene documentados efectos antidepresivos y ansiolíticos.

Por último, podemos mencionar el gingko, el astrágalo, la albahaca sagrada, la valeriana, la grosella negra, la bacopa monnieri, etc., como plantas con propiedades interesantes en la prevención y el acompañamiento del agotamiento.

Preguntas frecuentes 

¿Qué es el agotamiento?

El agotamiento es un agotamiento que se manifiesta de las siguientes maneras:
– Falta de energía – Pérdida de eficiencia
– Retirada
del trabajo 

Burn-out: ¿qué tratamientos naturales?

– Técnicas de relajación, balneoterapia; –
Hipnosis; – Práctica
de yoga y tai chi; –
Meditación; – Fitoterapia
y micronutrición; –
Actividad física regular. 

¿Son las plantas menos eficaces que los medicamentos?

A diferencia de las medicinas, las hierbas contienen un gran número de sustancias activas. Su campo de acción es más amplio, pero menos estudiado que el de los medicamentos.
Los efectos secundarios de las plantas pueden estar menos presentes, presentando un mejor equilibrio beneficio/riesgo. 

Otras Opciones para burnout:

Igualmente puedes conseguir manuales digitales de salud sobre este tema ó suplementos naturales que te pueden ayudar en este tema. Los puedes revisar en Amazon, WalMart, Costco, Sams Club, Chedraui, Carrefour,  aliexpress, alibaba , MercadoLibre , Lidl, Aldi  shein o ebay.

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