Insuficiencia renal : : ¿ cuáles son las causas y tratamiento?

Fallo renal y dieta, ¿qué dieta adoptar?

Los riñones son órganos vitales que realizan una serie de funciones en nuestro cuerpo.

Cuando se produce una insuficiencia renal, los riñones ya no filtran adecuadamente la sangre, lo que provoca efectos adversos para la salud.

Fallo renal
Foto carmen camacho en Pixabay

Desequilibran la producción de hormonas y desregulan el equilibrio hídrico y mineral del flujo sanguíneo. Las complicaciones son entonces múltiples. Los más comunes son la hipertensión arterial y la diabetes no controlada.

Los impactos de los alimentos

La dieta en la insuficiencia renal varía según las diferentes etapas de la enfermedad. Los pacientes para los que la diálisis es necesaria tendrán más restricciones y recomendaciones desde el punto de vista dietético. 

La dieta en la insuficiencia renal consiste en limitar la ingesta de ciertos nutrientes, con el fin de regular los niveles sanguíneos y limitar el trabajo de los riñones durante la filtración. Los riñones no pueden eliminar el exceso de sodio, potasio y fósforo.

Esto puede llevar a su excesiva concentración en la sangre y las patologías resultantes. El mal funcionamiento de los riñones también lleva a la pérdida de proteínas
en la orina, un hecho que indica el empeoramiento de la insuficiencia renal. 3‌4‌ 

Objetivos y principios fundamentales 

Los objetivos de una dieta en la insuficiencia renal son múltiples. A continuación se presenta una lista de objetivos nutricionales por nutrientes o tipos de alimentos. 

Calcio

En vista de las pérdidas urinarias de nutrientes, es aconsejable aumentar la ingesta de calcio en 3 o incluso 4 productos lácteos al día: leche, yogur, queso, pero también ciertas frutas y verduras. La hidratación a base de agua mineral (contrex, courmayeur) también ayuda a enriquecer la ingesta de calcio. 

Hierro

Al igual que el calcio, la mayor parte del hierro consumido se elimina en la orina. La pérdida puede tener graves consecuencias, especialmente para las mujeres que menstrúan. Por lo tanto, es importante aumentar la ingesta de hierro de calidad comiendo carne y/o despojos. La vitamina C optimiza la absorción del hierro y puede ser tomada como suplemento de la dieta. 

Sal 

Por otra parte, la ingesta de sodio debe limitarse con el riesgo de sufrir un edema o de que empeore. La sal aumenta la retención de agua. En este sentido, es aconsejable limitar o incluso eliminar la sal de mesa. Todos los alimentos, como el pan salado, la mantequilla salada, los embutidos y los quesos maduros, considerados demasiado ricos en sal, deben ser evitados. 

Proteínas

La pérdida de proteínas en la orina también es un efecto secundario de la insuficiencia renal. Las consecuencias de una deficiencia de proteínas son múltiples, pero la más grave es la desnutrición. En la insuficiencia renal, la dieta debe ser rica en proteínas.

El suministro de proteínas de calidad puede incrementarse a través de productos animales: pescado, huevos, pero también productos lácteos. 

Grasas

Elija primero las grasas correctas para cocinar y condimentar, variando los aceites vegetales. Una dieta rica en grasas vegetales y limitada en grasas animales ayuda a prevenir las complicaciones cardiovasculares. 

Alcalinizar el pH de la sangre

La acidez inducida por una alta ingesta de productos industriales tiende a agravar la enfermedad. La hidratación a base de agua carbonatada como la de Vichy Saint-Yorre permite que el cuerpo se alcalinice por el bicarbonato que contiene.

El alcohol y el tabaco 

El alcohol es obviamente una bebida que debe ser evitada en la medida de lo posible. Lo mismo ocurre con el tabaco, que debería reducirse o incluso eliminarse en vista de los efectos secundarios indeseables que produce en la salud. 

Este consejo ayuda a retrasar las complicaciones de la insuficiencia renal y el cambio a la diálisis.

Los diferentes tipos de insuficiencia renal y su manejo dietético

Tratamiento de diálisis 

La diálisis suele estar indicada cuando la tasa de filtración glomerular es baja o cuando aparecen las primeras manifestaciones clínicas del síndrome de insuficiencia terminal. Hay dos tipos de diálisis: la diálisis peritoneal y la hemodiálisis. Este último realiza el trabajo de los riñones cuando estos son disfuncionales. 

Aumento de peso 

Entre dos sesiones de diálisis se observa con mayor frecuencia un aumento de peso, que refleja principalmente una acumulación de agua en el cuerpo, que refleja las ingestas desde la última sesión. Para ser normal durante la diálisis, este aumento de peso no debe exceder el 5% del peso corporal

El objetivo principal de una dieta en la insuficiencia renal sigue siendo, sobre todo, mantener una dieta adaptada, luchar contra las complicaciones y preservar una buena calidad de vida. Se deben realizar análisis de sangre regulares para adaptar la dieta tanto como sea posible.

Aumentar la ingesta de proteínas

La ingesta de proteínas aumenta durante la diálisis, es decir, de 1,2 a 2 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día, dependiendo del tipo de diálisis. Algunos procedimientos de diálisis dan lugar a una mayor fuga de proteínas y a infecciones más frecuentes. 

Consumo de grasas y aceites vegetales

La ingesta de lípidos sigue siendo la misma que la de un adulto sano, asegurando un buen uso de las grasas y favoreciendo los aceites vegetales para la prevención y/o el tratamiento de las complicaciones cardiovasculares. 1‌2‌3‌4‌

La especificidad de los carbohidratos 

La ingesta de carbohidratos suele representar entre el 50 y el 55% de la ingesta total de energía. Debe estar bien distribuido a lo largo del día y las cantidades deben adaptarse en el caso de la diabetes, ya que la insuficiencia renal a veces provoca resistencia a la insulina

En el contexto de la diálisis, la ingesta de carbohidratos se encuentra preferentemente en el promedio bajo porque el dializado contiene glucosa que debe tenerse en cuenta en la ración alimentaria. Por lo tanto, el riesgo de diabetes aumenta con esta técnica. 

El papel de las fibras 

La fibra juega un papel importante en la insuficiencia renal. Es necesario favorecer una dieta rica en fibra.

De hecho, la diálisis suele ser sinónimo de estreñimiento frecuente. Además, las fibras ayudan a regular los niveles de azúcar en la sangre y a mejorar los parámetros de lípidos en la sangre. 

La importancia de la hidratación 

La hidratación normal es esencial. En la insuficiencia renal, es una función de la diuresis, la cantidad de orina producida. 

Cuando la diuresis es normal, deben añadirse 500 ml de agua a la ración básica de agua para un adulto sano. En el caso de la anuria, es decir, la ausencia de orina, la ingesta de agua se incrementa en 750 mL

El agua que se toma para las medicinas, el té, el café, los jugos, debe ser contada en la ración de agua todos los días. En caso de edemas, pueden aplicarse ligeras restricciones, no sin asesoramiento médico y dietético. 

¿Restricciones de potasio? 

Reducción de la ingesta de potasio

Como parte de una dieta relacionada con la insuficiencia renal, la ingesta de potasio debe limitarse durante el tratamiento de hemodiálisis. 

El potasio se limita a 2 ó 3 gramos por día. Para ello, es aconsejable poner en remojo las verduras y las patatas, que son muy ricas. Se recomienda repetir la cocción con agua. 5‌6‌

Alimentos para limitar

Aquí hay una lista de los pocos alimentos que son más ricos en potasio, que se limitarán como parte de la dieta y la insuficiencia renal. 7‌

  • Café soluble
  • Tomate concentrado, puré de tomate
  • Cacao en polvo
  • Latas de hojalata8
  • Verduras secas
  • Frutas secas
  • Patatas
  • Chocolate negro 
  • Semillas oleaginosas
  • Tomate, aguacate, plátano, albaricoques, uvas, fresas, 
  • Espinaca, champiñón, alcachofa, puerro, calabaza, zanahoria, judías verdes…
  • Productos de grano entero 9

Recordatorios

El consumo de estos alimentos no está prohibido, sino limitado. Se deben tomar precauciones para mejorar su metabolismo, como permitir que las verduras se remojen bien antes de cocinarlas y favorecer la cocción con agua en lugar de al vapor. 

Consumo limitado de sal

En la diálisis peritoneal, la ingesta de sal no se controla rutinariamente. Sin embargo, en la hemodiálisis, la ingesta de sodio tiene en cuenta la función renal preservada, la presencia de edemas o la posible hipertensión arterial. 

Se debe tener en cuenta el consejo médico, en su ausencia, no se deben exceder los 5 g de sal por día. En la práctica, se recomienda no salar cuando se cocina o en la mesa, a menos que se proporcione una pequeña bolsita. Por otro lado, las hierbas y/o especias pueden ser usadas para mejorar el sabor de los platos. 

¿Se necesita algún suplemento? 

Debido a las restricciones inducidas por la dieta, las personas con insuficiencia renal pueden tener deficiencias. La suplementación puede introducirse si es necesario, con el asesoramiento médico previo.

El peso, un elemento a tener en cuenta 

El peso es un indicador para prevenir la desnutrición en caso de pérdida de apetito o malabsorción intestinal. También permite tener en cuenta la importancia de los edemas que inducen un rápido aumento de peso. En este contexto, el pesaje es un paso importante en la vigilancia médica y nutricional.

Insuficiencia renal aguda 

La insuficiencia renal aguda es la rápida disminución de la capacidad de filtración de los riñones, es reversible. Los objetivos de la dieta en este caso son mejorar el equilibrio de la sangre y restaurar la función renal

La ingesta de proteínas se establece de acuerdo con los resultados de la sangre, calculados sobre una base diaria. Son alrededor de 0,5g por kilo de peso por día al menos, en los días sin diálisis. En los días de diálisis, las necesidades aumentan de 20 a 50 gramos por día debido a las pérdidas de dializado. 

La ingesta de agua se ajusta diariamente de acuerdo con las pérdidas urinarias, digestivas, cutáneas y respiratorias. Aproximadamente 500 a 1000 mL de agua por día aumentaron, además de 200 mL por grado de fiebre por encima de 37°C. 

La ingesta de sodio puede ser restringida en casos de anuria, edema o presión arterial alta. En cuanto a la ingesta de potasio, se recomienda que sea inferior a 3000mg por día. Se puede proponer una dieta de textura modificada (mezclada o picada) y fraccionada en caso de alimentación oral difícil con náuseas y/o vómitos.

Fallo renal crónico 

La Falla Renal Crónica se caracteriza por el daño irreversible del sistema de filtración renal. En este contexto, el objetivo de la gestión nutricional será triple. En primer lugar, lo importante es asegurar la ausencia de agua y/o deficiencias minerales. Por el contrario, se tratará la hiperpotasemia o la retención de agua que conduce al edema.

Control de la dieta para cada etapa de la enfermedad

El control dietético tiene en cuenta la etapa de la insuficiencia renal crónica. Antes de la etapa de diálisis, el objetivo es evitar el agravamiento de la enfermedad limitando los trastornos de absorción de nutrientes

Cuando la insuficiencia renal es moderada, se recomienda una ligera disminución de la ingesta de proteínas, es decir, 0,8 gramos de proteína por kilo de peso al día. Por otro lado, en la etapa de diálisis, el objetivo es limitar las pérdidas de proteínas y prevenir o combatir la desnutrición. Una dieta alta en proteínas puede establecerse con 1,2 a 1,5 gramos de proteína por kilo de peso al día. 

Una dieta alta en calorías para todas las etapas de la enfermedad

En todas las etapas de la insuficiencia renal crónica antes y después de la diálisis, la ingesta calórica se eleva en 30 a 40 kcal por kilogramo de peso corporal al día. 

Para resumir

  • Evitar los condimentos (mostaza, pepinillos) 
  • Olvídate de las salsas, de los platos industriales 
  • No salar en la mesa 
  • Favorecer el pan sin sal 
  • Enjuague las verduras enlatadas 
  • Limita la patata. Cuando cocine, cocínelo en agua varias veces. 
  • Remoje bien las verduras antes de cocinarlas. 
  • Favorecer la cocción con agua en detrimento de la cocción al vapor
  • Limitar los jarabes de plátanos y frutas 
  • Reducir el consumo de frutos secos y semillas oleaginosas 
  • Evita el chocolate 
  • Variar los aceites vegetales
  • Eliminar las carnes frías y limitar el queso salado 
  • Desterrar la mantequilla salada o la mantequilla medio salada 

Una vez que la diuresis se corrige y los edemas se reabsorben, es posible volver a consumir suficiente agua, para ampliar la dieta baja en sal consumiendo pan salado, mantequilla salada, queso, embutidos en cantidades moderadas. Los plátanos y el chocolate están de nuevo permitidos en cantidades limitadas. Ten cuidado con las verduras enlatadas.

En la práctica

Alimentos permitidos 

Verduras y hortalizas: espárragos, berenjenas, remolachas, acelgas, brócoli, apio o apionabo, col (coliflor, coles de Bruselas, Romanesco, brócoli, verde, blanco, col roja), pepinos, calabacines, endibias, hinojo, nabos, cebollas, acedera, pimientos, rábanos, salsifíes, ensaladas, hierbas: Eneldo, albahaca, perifollo, cebollino, cilantro, estragón, menta, orégano, romero, salvia, tomillo.
Frutas: Piña, Cereza, Limón, Higo, Frambuesa, Granada, Grosella Roja, Kiwi, Mango, Melón, Arándano, Pomelo, Sandía, Melocotón, Manzana.

Cereales con gluten: trigo, centeno, cebada, avena, triticale, escanda, kamut.

Cereales sin gluten: mijo, amaranto, quinoa, arroz, trigo sarraceno, sorgo, tef, maíz (harina, sémola, copos).
Semillas: Semillas de lino, de sésamo, de girasol, de amapola, de calabaza, de piñones.
Algas: Lechuga de mar, kombu, alubias de mar, wakame, dulzura con vegetales crudos, sushi nori, espirulina.
Condimentos : Gomasio, vinagre de sidra, levadura de cerveza, especias, mostaza, pepinillos, alcaparras.
Aceites omega 3: nuez, cáñamo, colza, lino, camelina, germen de trigo.
Aceites Omega 6: oliva, girasol, cártamo, sésamo.
Queso de oveja o de cabra Productos lactofermentados: chucrut, miso, tamari, kombucha, kéfir de frutas.
Carnes blancas: ternera, cerdo, conejo, aves (pollo, gallina, pavo, pato, gallina de Guinea, paloma), jamón blanco.
Pescado magro*: bacalao, merluza, abadejo, limanda, lenguado, atún enlatado.
Peces medianos: arenque, caballa, trucha. Peces gordos: sardina, salmón.
Crustáceos: Ostras, mejillones, vieiras, calamares, camarones, langosta, langostinos.
Huevos

*Los peces que contienen demasiadas toxinas no están en la lista.

Para ser limitado

Bebidas vegetales: almendra, avena, castaña, coco, cáñamo, leche de girasol o de sésamo, escanda, kamut, mijo, avellana, nuez, cebada, quinoa y leche de arroz.
Cremas vegetales: avena, almendra, arroz, soja, coco.
Proteínas vegetales concentradas: seitán, tofu, tempeh, humus.
Condimentos: gomasio, vinagre de sidra, levadura de cerveza, especias, mostaza, pepinillos, alcaparras.
Semillas: linaza, sésamo, girasol, amapola, calabaza, piñones.
Carnes rojas: ternera, caballo, cordero (2x/semana máximo). Grasas: grasas animales, mantequilla, crema fresca.
Condimento: sal
Productos dulces: miel, mermelada, jaleas, jarabe de arce, jarabe de agave, pasteles, pastas.
Cacao, chocolate negro Delicatessen: carne ahumada, seca o salada, jamón crudo, tocino, tocino, salchichas secas, Bündnerfleisch, así como perros calientes y algunas salchichas.

Para evitar 

Verduras: espinacas, alcachofas, plátanos, guisantes frescos, calabaza, calabaza, mantequilla, zanahoria, puerro, judías verdes.
Frutas: fresas, uvas, grosella negra, plátano, albaricoques, aguacate, tomate, puré de tomate, concentrado de tomate.
Setas: setas porcinas, setas shiitake, setas rebozadas, setas rebozadas, setas del monzón…
Frutas secas: dátiles, albaricoques, ciruelas pasas, higos, uvas, plátanos, mangos, piñas, manzanas, arándanos, arándanos azules, goji.
Frutas oleaginosas: Almendras, nueces (Brasil, nuez, anacardo…), avellanas, pistachos, cacahuetes…
Legumbres: frijoles (flageolet, azukis, rojos), lentejas (verdes, coral), guisantes, habas, guisantes partidos, garbanzos.
Tubérculos: patata, boniato.
Semillas germinadas: legumbres, cereales, alfalfa, rábano, brócoli, puerro, mostaza, calabaza, perejil, berro, rúcula, col china, nabo.
Azúcar y productos dulces (en su mayoría blancos): azúcar refinado, azúcar moreno, azúcar moreno, galletas, caramelos.
Cereales de desayuno: copos de maíz, arroz inflado, Coco Krispies…
Bebidas: bebidas dulces (refrescos, zumo de frutas (incluso zumo 100% puro).
Productos procesados e industriales: comidas preparadas, alimentos enlatados, pan para sándwiches, postres, pizzas, mayonesa y ketchup.
Aditivos alimentarios: edulcorantes, conservantes, potenciadores del sabor, fragancias sintéticas.
Grasas: alimentos fritos, aceite de cacahuete, aceites refinados, aceite de coco, margarinas, grasas y aceites calentados a más de 110 / 120 grados.
Alimentos bajos en grasa. Alcoholes: Vino, cerveza, alcoholes fuertes

Preguntas frecuentes 

¿Qué es la insuficiencia renal?

La insuficiencia renal es una condición que causa la destrucción de los riñones. Los riñones ya no son capaces de filtrar la sangre de forma óptima. 

¿Qué dieta adoptar en caso de insuficiencia renal?

– Aumentar la ingesta de calcio y hierro – Limitar la ingesta de
sal – Promover
una dieta rica en proteínas –
Utilizar aceites vegetales – Evitar el
alcohol y los productos industriales 

¿Qué productos están prohibidos?

– Frutas secas y oleaginosas
– Patatas
– Pan salado – Carnes
y chocolate –
Vegetales enlatados 

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