Felix Calleja

Felix Calleja Biografía

Felix Calleja (Félix María Calleja del Rey Bruder Losada Campaño y Montero de Espinosa), nació en 1753, hijo de Juan Cayetano Calleja y Eugenia Severina Calleja (nacida Del Rey). Militar y político español.

Fue nombrado Virrey

En 1789 acompañó al segundo conde de Revillagigedo, nombrado virrey de la nueva España, y desembarcó en Veracruz con destino a la ciudad de Puebla, donde alcanzó el nombramiento final de Capitán y actuó como instructor de cadetes, sargentos y oficiales.

Encargado de la Milicia Fronteriza

Se encargó la inspección y estudio de la situación militar en los territorios fronterizos, lo que le permitió explorar diferentes regiones.

En 1790 creó desde los Dragones de Ocotlán la milicia fronteriza, visitó algunas provincias, hizo mapas y descripciones de la zona y, a partir de 1792, formó las normas militares del Reino de Nueva Galicia, los cuerpos de frontera de la colonia y la División Norte, y matrícula para los puertos de Tampico y Pánuco.

En 1795 el nuevo virrey Marqués de Branciforte encargó la inspección de territorios del nuevo Santander y el nuevo Reino de León, visitando pueblos y misiones y examinando las obras militares existentes.

Para intensificar la amenaza de incursión de los barcos ingleses, el virrey ordenó los planes para la defensa de los puertos y las costas del Golfo de México, y los completó al proponer que se establezcan patrullas militares permanentes.

Encargado de la Décima Brigada del Cuerpo de Milicianos

Con la reorganización militar llevada a cabo por el virrey Miguel Azanza , se le confió a Calleja el mando de la Décima Brigada del cuerpo de milicianos con base en San Luis Potosí, que se mantuvo en el rango de Teniente Coronel, por lo que se sintió profundamente decepcionado.

Nombramiento de Coronel

En 1798 dirigió una carta al Rey protestando por los nombramientos de sus contemporáneos, con la que logró el reconocimiento de Coronel, nuevas menciones complementarias a sus superiores y en 1800 la promoción a brigadier, por su mantenimiento de la paz en las provincias del norte.

Casado con una Criolla

Vivió prácticamente retirado en San Luis Potosí, atento a los conflictos que ocurrieron en las fronteras del Norte y en 1807 se casó con Doña Francisca de la Gándara, de la familia criolla, que primero se llamó “el General” y más tarde “la virreina mexicana”, por la extensa red de amigos que supieron cultivar con los grupos nativos más distinguidos.

Su papel durante la invasión francesa

Dominó con mano de hierro durante la invasión francesa de la península, además de pormover la fidelidad al Rey. Convocó suscripciones para apoyar fondos para la guerra contra los franceses invasores y promover la creación de cuerpos de soldados voluntarios.

Derrotó Líderes de Insurgencia

Con el levantamiento del cura Hidalgo y el comienzo de la “revolución de la independencia“, el brigadier Calleja tuvo un papel destacado al servicio del virrey, como responsable del desarrollo de las operaciones de contrainsurgencia.

El 17 de septiembre de 1810 Venegas nombró al general Calleja, jefe del cuerpo de ejército que debía operar contra los rebeldes.

Casi tres años dirigió operaciones y derrotó a los líderes de la insurgencia: Miguel Hidalgo, Rayón López y José María Morelos. En esos años se ganó la fama de “sangriento y brutal, represivo y exterminador” de pueblos y ciudades.

Desacuerdos con Venegas

Sus desacuerdos con el virrey se hicieron más intensos, lo que resultó en la formación de dos partidos en la ciudad de México.

Sus seguidores tuvieron éxito en la Regencia de Cádiz al nombrarlo para reemplazar a Venegas, quien tomó pocesión el 4 de marzo de 1813, en medio de una gran fiesta popular.

Felix Calleja se sintió obligado a cumplir con la publicación de la Constitución de España de 1812, hecha por Venegas, aunque sus opiniones personales eran muy contrarias a esas disposiciones.

En su primer informe al Ministro de Guerra, el 15 de marzo de 1813, explicó la situación del Virreinato con colores más oscuros.

Durante casi un año la situación insurgente pareció estancarse, se jactaba de la destrucción de los grupos rebeldes.

Movimiento Insurgente

En abril de 1813, se reunió en el Congreso en Chilpancingo y procedió a redactar una Constitución: el nombramiento de “Generalísimo” a favor de Morelos y la firma de una declaración de independencia, el 6 de noviembre de 1813.

Pero después de varios meses de pruebas y errores, los generales realistas mantuvieron el movimiento insurgente.

A fines de 1813, José María Morelos fracasó en el intento de tomar Valladolid (hoy Morelia), demostrando el éxito de Felix Calleja para llevar a cabo una profunda reestructuración de su estrategia militar.

En enero de 1814, los realistas ingresaron en Chilpancingo, lo que obligó al Congreso mexicano a iniciar una larga peregrinación de evasión.

Constitución de Apatzingán

Una vez relevando a Morelos del alto mando, los insurgentes se dividieron en facciones y sufrieron derrotas sucesivas, con la proclamación de la Constitución de Apatzingán.

La entrada en vigencia de la Constitución de 1812, por breve que fue, provocó un estallido de libertades en la capital y en las ciudades del interior, para multiplicar publicaciones, discusiones y encuentros conducentes a la autodeterminación criolla, dentro del marco de una monarquía liberal.

La alarma y la inquietud de las familias peninsulares se manifestaron de inmediato, y aunque Calleja publicó en junio de 1814 por un lado reafirmando sumisión a la Constitución y proponiendo el perdón a los rebeldes para celebrar el regreso del Rey a Madrid, olvidó sus promesas y ordenó el desconocimiento de la Constitución.

En pocas semanas, se cancelaron todas las disposiciones del período constitucional, se restablecieron los consejos perpetuos, se restablecieron las audiencias de México y Guadalajara, la sociedad de Jesús fue reconocida y volvió a ser el tribunal de la Inquisición.

El Virreinato

Mientras tanto, continuaron los enfrentamientos militares y multiplicaron las acciones de ambos bandos en una guerra de resistencia y desgaste extendida en el Virreinato, paralela a las medidas de represión y destierro de los influyentes criollos opuestos a la política del virrey.

El 5 de noviembre de 1815, atacó el convoy del Congreso mexicano dirigido por Morelos, quien cayó prisionero de las fuerzas realistas que lo condujeron a la capital. Fue juzgado y sentenciado por la Inquisición, donde se enfrentó a un vehículo público de fe, que lo calificó de “hereje formal, autor de herejes.”

Felix Calleja aprovechó la vergüenza y la disolución de los grupos insurgentes para pregonar la pacificación del Virreinato y el triunfo de las armas que son leales al Rey.

Pero fue una paz engañosa, que cubrió los desacuerdos y las quejas de algunos soldados, como los brigadieres Cruz y Arredondo, y eclesiásticos, como los obispos Abbot y Queipo y Antonio Pérez Joaquín, críticos de la política colonial.

Reemplazo de Felix Calleja

El 20 de septiembre de 1816 el virrey Calleja capitán general de la isla de Cuba entregó el cargo a Juan Ruiz de Apodaca.

Fue nombrado Conde de Calderón

A su regreso a España, el Rey lo nombró conde de Calderón, en recuerdo de la famosa batalla de 1812, otorgándole la Gran Cruz de Isabel la Católica y San Hermenegildo, mientras se desempeñaba como miembro de la Junta Militar Asesora de ultramar.

El 6 de agosto de 1819 recibió el nombramiento de capitán general de Andalucía, gobernador de Cádiz y general en jefe del ejército de ultramar, en lugar de La Bisbal.

Murió el 24 de julio de 1828, a la edad de 74 años.

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